Visión y control de procesos en planta

La adopción de tecnologías digitales es fundamental para lograr el control y visibilidad que aseguren el éxito de productos y empresas de la industria alimentaria.

Visión y control de procesos en planta

Las empresas de la industria alimentaria están abordando la transformación de las tecnologías 4.0 creando estrategias y modelos que transformen y optimicen la producción de alimentos a una escala global. Se trata de tener una visión 360° de cada uno de los productos y su estatus en línea de producción, para aumentar las posibilidades de responder asertivamente ante imprevistos y, al final, confiar en una calidad de producto alta y estable. 

El primer paso es mejorar la eficiencia en la cadena productiva, en la que una óptiima visión de procesos ayuda a controlarlos para lograr, asimismo, reducir pérdidas y desperdicio de alimentos. 

Al hablar de temas tecnológicos, notamos que en países como el nuestro, y  en general en América Latina, se ve un rezago importante en la adopción de una serie de tecnologías que ayudan a las empresas. Es común que sea una tendencia de las empresas grandes, de consumo, pero no es el grueso de las empresas. Por poner un ejemplo en el tema de trazabilidad, cada vez más sensible en el tema alimentario, se sigue usando mucho el código de barras y no se ha dado la adopción masiva de tecnologías como RFID para rastrear información de productos alimenticios.

Las herramientas para control de procesos en planta están inicialmente basados en sensores que pueden proporcionar información en cada etapa de la producción y envasado, rastrear humedad, calor, vibración, tiempos de paro, entre otros, lo que sigue entonces es convertir esos datos en información digital que, transmitida en tiempo real, nos permita "ver" cómo el producto se desplaza a través de cada paso del proceso.

La digitalización permite ampliar la visibilidad de la información que se puede compartir entre la planta envasadora y las áreas de toma de decisión para agilizar procesos en planta: 

¿Dónde se están haciendo cambios en líneas manuales?
¿Dónde se están dando situaciones de riesgo para el producto o de incumplimiento de parámetros de seguridad?
¿Dónde es necesario dirigir más recursos y en qué momento es  más adecuado hacerlo?
¿Existen irregularidades en peso y forma de los productos empacados?
¿Llevan todos el etiquetado adecuado?
¿Es necesario revisar algún área del piso de producción?

Es común que las empresas obtengan su data de áreas de producción por una gran variedad de sensores en maquinaria, instalaciones, y empaques. Sin una correcta visualización de toda esta información es imposible tener un control claro de uno de los activos corporativos esenciales, el que se relaciona con la producción y envasado del producto que se comercializará. La información archivada, que no puede ser accesada fácilmente, pierde valor.

Con respecto al envasado, es interesante considerar que el empaque mismo pueda ya aportar información del alimento que contendrá y desde que fue producido y desde la obtención de la materia prima. Hay empresas en Estados Unidos y Alemania que lo hacen: ya en el empaque traen tarjetas, códigos de barras o chips RFID, sensores con los que llegado el momento se sabe cómo se tiene que empacar; es decir, se comunica directamente con la línea de envase o de producción para tener un sistema totalmente integrado y automatizado.

La visión de procesos mejora la eficiencia operativa, ahorra recursos y reduce tiempos al subir y mantener información consistente, evita errores humanos, por lo que impacta directamente en la experiencia al cliente y reduce las devoluciones de producto. 

Cabe destacar, la creciente introducción de los marketplace de empresas productoras de aimentos. Aunque el comercio electrónico de alguna manera ya es información que está en Internet, por naturaleza propia, los datos que el consumidor final está alimentando directamente favorecen a tener mayor visibilidad de inventario y que esa información se transmita directamente a las plantas, sin pasar ya por intermediarios (como minoristas), lo que impulsará una gestión de la demanda completamente diferente.

No es un movimiento todavía tan fuerte en la industria alimentaria, aunque los beneficios que podrían obtenerse al tener mayor visibilidad serían considerables. Imaginemos, poder ver, por ejemplo, cuáles son los niveles de demanda de cada producto y el movimiento de inventario, para que las plantas puedan recibir esa información y modificar cualquier presupuesto de producción y ajustarse cuando hay altas en la demanda para que los productos puedan avanzar hacia las tiendas y los consumidores finales.

Autor: Eric Porras, Director de programas MBA de la EGADE Business School.
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